20 de septiembre de 2016

Espiritismo literario: lectores fantasmas


Cualquier persona que tenga cualquier tipo de contenido en Internet y que requiera un mínimo de interacción o feedback conoce la sensación de saber, de un modo u otro, que su contenido es consumido y aun así no hay señal alguna de vida por parte de esos consumidores. Para que nos aclaremos, que nadie comenta.
Mi buena amiga Aanisa, quien cuenta con un blog demaquillaje y una revista digital de historia, me ha comentado en alguna ocasión que hay personas que cara a cara le comentan sus impresiones sobre su blog o revista, que admiten leer con frecuencia estos pero después no dejan ningún tipo de comentario en sus páginas. Estos, amigos míos, es lo que se llama “un lector fantasma” y que resulta algo sumamente común, abundan en demasía y cualquier creador de contenido se enfrenta a ellos.

17 de septiembre de 2016

Lo que hacemos en las sombras (2014)



Ficha técnica.

Título: Lo que hacemos en las sombras (What we do in the shadows)
País: Nueva Zelanda
Dirección: Taika Waititi
      Jemaine Clement
Producción: Unison Films / Defender Films / Funny or Die / New Zealand Film Commission
Guión: Taika Waititi
Jemaine Clement
Reparto: Jemaine Clement
  Taika Waititi
  Jonathan Brugh
  Cori Gonzales-Macuer
  Stu Rutherford
  Ben Fransham
  Rhys Darby
  Jackie van Beek
  Elena Stejko, Jason Hoyte
  Chelsie Preston Crayford
  Karen O'Leary
  Mike Minogue
Géneros: Comedia, Terror, Falso documental, Vampiros, Hombres lobo.
Estreno: 2014
Duración: 86 min.

Sinopsis.

Viago, Deacon y Vladislav son tres vampiros que comparten piso en Nueva Zelanda. Hacen lo posible por adaptarse a la sociedad moderna: pagan el alquiler, se reparten las tareas domésticas e intentan que les inviten a entrar en los clubs. Una vida normal, salvo por una pequeña diferencia: son inmortales y tienen que alimentarse de sangre humana. Cuando su compañero del sótano, Petyr, convierte en vampiro a Nick, nuestros protagonistas deberán enseñarle como funciona todo en su recién estrenada vida eterna.

13 de septiembre de 2016

¡¿Yo salgo?!


El ser humano es egocéntrico y narcisista por naturaleza. Un ejemplo de ello es mi sobrina de dos años que adora contemplar su imagen, ya sea un espejo, una fotografía o un vídeo. Seamos felices y pensemos que no todo el mundo es un gran exponente del pecado de la soberbia; pero admitamos la realidad y es que, en comparación, la vanidad gana.
No voy a juzgar yo el amor propio de cada sujeto o lo que le guste a cada uno tener un hueco más o menos privilegiado en algún sitio, pues yo misma soy una pecadora de la pradera en ese sentido; pero el límite de la consideración la gente es muy propensa a cruzarlo. ¿A qué me estoy refiriendo? Es muy simple, a la obsesión que tiene un gran porcentaje de la población por hacer acto de presencia en alguna creación de un amigo/conocido/familiar/vecino sin haber hecho ningún mérito ni esfuerzo para ello.